La ciudad de los Dioses

Teotihuacán, la ciudad de los dioses
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Las piramides de Teotihuacan

 

Una enorme ciudad de origen desconocido, una gran obra hidráulica astronómica y arquitectónica.

 

Más grande que la Roma de Constantino, en el año 324 la ciudad más extensa y monumental del planeta no estaba en la vieja de Europa del imperio sino al otro lado del atlántico, en México a 50 km noreste de la actual capital el este del país centroamericano en la que vivían 250000 personas.

 

Se llamaba Teotihuacan, que en lengua nahuatl significa “el lugar de los que siguen el camino de los dioses”.

 

Señalan las leyendas que aquí nacieron el sol, la luna y el tiempo. precisamente las dos principales construcciones de esta legendaria gigantesca ciudad son las pirámides llamadas del sol y la luna.

 

La Pirámide del Sol

 

La pirámide del sol es enorme. Cada uno de sus lados mide 228 metros y tiene una altura de 64, que se alcanza subiendo 248 interminables escalones, lo que la convierte en un monumento gigantesco que de no ser por su escasa pendiente sería tan alta y majestuosa como la de Keops.

 

Pirámide del sol teotihuacan

 

Al igual que su prima egipcia, dos millones y medio de bloques de piedra forman el monumento;  son ladrillos cocidos al sol, que fueron colocando uno a uno los 3000 hombres que se cree participaron en su construcción, para la que se emplearon 30 años de trabajos continuados.

 

La Pirámide de la luna

 

Por su parte la pirámide de la luna, de  145 m de lado se eleva sobre el terreno 42 metros.

 

Encima se encontraba una estatua de 20 toneladas. su tamaño, inferior al de la pirámide del sol, guarda proporción con las otras ciudades y templos que rindieron pleitesía a ambos astros.

 

Pirámide de la luna ciudad de los dioses

 

Y no solo hablamos de restos arqueológicos, sino de una tradición que perduró mucho tiempo, tanto que la aguja de la catedral de Chartes (Francia) que está rematada por un Sol es igual de grande en proporción que la que está rematada por una Luna. Dichas medidas parecen ser una réplica de las de Teotihuacan.

 

Cuando por aquí deambulaban aztecas y otros pueblos prehispanicos, ambas pirámides estaban recubiertas de cristal pulido lo que sin duda les confería un aspecto sobrecogedor.

 

Reflejaban la luz solar de tal modo, que sus destellos debían verse desde muchos kilómetros de distancia.

 

La Avenida de los Muertos

 

 

La avenida de los muertos teotihuacan

 

La ciudad está dividida en cuatro sectores, como cuatro son los puntos cardinales que querían señalar con ellos.

 

Su arteria principal la llamada avenida de los muertos, que la atraviesa de norte a sur tiene 45 m de ancho y se extiende en una línea perfecta recta a lo largo de 3,2 km.

Lo hace con una desviación de su eje de 15 grados hacia el este. Por supuesto, nada es causal puesto que ese camino gracias a esa desviación, está orientado hacia el ocaso de la constelación de las Pléyades en dirección sur, mientras que hacía el norte mira frente a frente a la estrella Sirio.

 

Historia de las piramides de teotihuacan

 

Los arquitectos que diseñaron la ciudad eran muy conscientes de por qué lo hacían así. Sirio también fue una estrella muy importante para los egipcios, que no dudaban en relacionar la con el origen de la divinidad.

 

Las Pléyades también tuvieron un significado parecido para los pueblos de otros lugares del globo.  De hecho la alusión a las 7 hermanas, como también se conoce a las Pléyades al tratarse de 7 estrellas muy próximas entre sí, se encuentra en restos arqueológicos que datan de hace varias decenas de miles de años, cuando el hombre de Cromañon aún vivía en las cavernas.

 

Esa misma avenida de los muertos dispuso de una hilera de estanques reflectantes, conectados entre sí siempre llenos de agua que descendían a través de las esclusas de la pirámide de la luna.

 

Y es que en realidad, esta ciudad además de ser un centro ceremonial también fue un prodigio de la hidraúlica.

 

Civilizacion Teotihuacana

 

La arqueología oficial data su construcción en diferentes momentos entre el siglo III a.C. y el II d.C.

 

La Pirámide del Sol se edificó en el siglo I d.C. Mientras que la luna se construiría unos 100 años después.  aunque durante mucho tiempo se creyó que Teotihuacán fue obra de los aztecas, esta idea ha sido enterrada porque cuando los últimos precolombinos ocuparon esta ciudad “hecha a medida de los dioses”, Teotihuacan llevaba siglos deshabitada.

 

Poco se ha  profundizado en este asunto. Quizá la falta de excavaciones en el lugar hay pedido una datación certera, aunque si se sabe que las dos grandes pirámides fueron edificadas sobre templos más antiguos.

 

Con todo hay expertos que en función de las alineaciones estelares que presenta la ciudad estiman que se erigió en el año 1400 antes de Cristo.

 

Sí fue así, sus responsables, los primeros hombres que la poblaron serían los olmecas, la primera de las civilizaciones mesoamericanas y la responsable de introducir en aquella zona del mundo los cultos y las características arquitectónicas de los Pueblos que se asentaron en México.

 

 

Historia de las piramides de teotihuacan

 

 

Solo sabemos que en la ciudad se edificaron templos sobre templos perdiéndose el rastro de sus primeros constructores.

 

Y se hizo dejando para la posteridad, dejando algunos enigmas irresolubles.  Enigmas como el de la mica que recubre los pasadizos y cámaras internas de la pirámide del sol.

 

Mica que nadie sabe cómo llego hasta allí, ya que procedía de Brasil a 3200 km de distancia.

 

O enigmas que la relacionan con la pirámide de keops. Pues ambas gracias complicados cálculos efectuados por los expertos, muestran que sus autores ya conocían el valor exacto del “número pi” mucho tiempo antes de que lo formularán Arquímedes. De hecho la base de ambas pirámides es casi un calco.

 

O misterios como el de su fin, ya hace 1200 años, siete siglos antes de la llegada de Colón a américa, los Primigenios habitantes de teotihuacan, desconocidos hombres herederos a su vez de los también desconocidos constructores de la ciudad, abandonaron el lugar en estampida.

 

Teotihuacan quedó desierta;  nadie sabe porque, quizá, sugieren los nativos que la causa hay que buscarla en qué quiénes vivían allí pensaban que había llegado el tiempo de devolverla a los dioses, sus verdaderos dueños.

 

Los historiadores más comedidos, creen que la zona sufrió una aridez creciente que empobreció la región y obligó a aquellos hombres a buscar otros lugares sobre los que asentarse.

 

Y sin embargo, esta ciudad que a lo largo de los siglos fue ejemplo de la existencia de hombres avanzados cultural y científicamente hace miles de años, nos ha dejado un incomprensible legado.

 

camaras en la base de l piramide del sol

 

Lo descubrieron los arqueólogos en la base de la pirámide del sol, donde hallaron junto a sus mismos sentimientos, los restos de sesenta individuos que habían sido sacrificados y enterrados vivos.

 

Probablemente eran guerreros inmolados en honor a los dioses en el transcurso de rituales sangrientos cuyo sentido seguimos ignorando.

 

Durante las últimas excavaciones han servido para localizar bajo esta misma pirámide un entramado de conductos y canales que a buen seguro nos podrán descifrar parte del secreto que la ciudad de los dioses se empeña en mantener a buen recaudo.

 

 

¡Curioso, te dejo un documental muy interesante por si te has quedado con ganas de más!

 

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